Maía Mitchell Domínguez

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  • Sembrada la raíz, cosechada la flor de oro.
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“Soy una mujer trans que lucha por los derechos de la población LGBT en esta región y me siento orgullosa de ser quien soy”

“Las personas adultas con identidades de género y orientaciones sexuales diversas fuimos niños y niñas en algún momento de la vida, como cualquier persona, y esa represión que se siente porque te quieren corregir todo el tiempo es tenaz. A mí me decían: “Es que usted es un niño, no una niña; camine como niño, hable como niño”. Eso va frustrando mucho a la persona porque está en un momento en el que no se entiende y muchas veces eso termina en un uicidio. Por fortuna yo fui encontrando formas de resolver esos temas en mi caso, pero hay muchas niñas y niños que se sienten atacadas todo el tiempo por ser quienes son.”

“La Defensoría del Pueblo ha sido un apoyo bastante grande en el municipio, no solo para la población LGBT, sino que también para las mujeres víctimas de la violencia. Nosotras estamos acostumbradas a naturalizar la violencia. Si tú vas por la calle y te griten cosas morbosas o un poco despectivas, era una cosa que veníamos naturalizando. Y es algo que no debería ser así. A través de Edwin hemos hecho fortalecimientos a la comunidad y eso ha sido bastante positivo y ha dado muchos frutos. Muchas niñas que no son aceptadas en su casa por su orientación sexual, han hablado con Edwin y han tratado de ubicar esa ruta de escape y atención .”